Delitos contra la libertad

La libertad es uno de los conceptos más difíciles de definir y lo ha sido siempre. En términos de la ley no nos interesa meternos en los múltiples significados que tiene en el campo filosófico, si no centrarnos en aquellos ejemplos que atenten contra el derecho que tienen los seres humanos de elegir de manera responsable la manera de actuar en una sociedad.

Estas últimas líneas podrían servir como definición del concepto que se tiene de libertad, en líneas generales, un sector en el que se cometen una gran cantidad de delitos y que está regulado por la Ley Española en una gran medida. No obstante, estas infracciones han visto como su número ha incrementado gracias al avance tecnológico. Lo cierto es que Internet ha abierto un amplio abanico de posibilidades de delitos contra la libertad. Lo cierto es que la ley cada vez va recogiendo y adaptándose a estos delitos. No obstante, conviene informar acerca de cuales son las posibilidades de delitos informáticos contra la libertad.

DELITOS DE AMENAZAS POR INTERNET

Uno de los mayores privilegios y también, peligros de internet, es la gran cantidad de información que se maneja en él. No son solo de datos y números correspondientes a grandes compañías, el verdadero peligro reside en la información personal de los usuarios. Lo cierto es que en Internet hay un gran número de posibilidades para difundir información personal, las redes sociales sin ir más lejos. En muchos casos, estas últimas como son WhatsApp o Facebook, si se utilizan de manera inadecuada pueden provocar que información en forma de mensajes, fotografías o vídeos acaben en las manos equivocadas.

La realidad es que este suceso ocurre mucho más de lo que se imagina, y esto es un territorio para explotar por los acosadores, por ejemplo. En otras palabras, Internet es una nueva vía para intimidar, amenazando con difundir esa información para dañar la reputación de la víctima o de sus familiares.

Pues bien, las amenazas en Internet, ya se produzcan en redes sociales o en otro ámbito, están castigadas incluso con cárcel por la Ley:

  • Si hablamos de una amenaza no condicional, el Artículo 169 del Código Penal establece entre 6 meses y dos años de cárcel.
  • Por otro lado, el Artículo 510 del Código Penal recoge los delitos catalogados como de odio y establece penas de prisión de uno a cuatro años y multas entre seis y doce meses.

DELITOS DE COACCIONES POR INTERNET

El concepto de coacción habitualmente tiende a confundirse con las amenazas, sin embargo, por muchas similitudes que puedan tener, se trata de dos términos distintos. En líneas generales, mientras que la amenaza trata de interferir en los pensamientos de la víctima, la coacción, a través de violencia, ya sea verbal o física, trata de influir en los actos de la misma.

En este sentido, podemos pensar que la violencia no existe en Internet puesto que no se trata de una comunicación cara a cara. No obstante, se considera violencia tanto en el apartado físico como en el apartado verbal y psicológico. En este caso el malhechor, a través o bien de violencia verbal o con el poder de difundir información privada, trata de evitar que la víctima realice determinada acción, o por el contrario, provocando que haga lo que desea.  

Lo cierto es que, hasta hace no mucho, las coacciones por internet no estaban a penas reguladas, pero con el paso de los años se ha visto una clara evolución en la identificación de estos delitos informáticos. El Código Penal reconoce en su artículo 172 al autor de coacción como aquel que “Sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto”.

Dependiendo del caso concreto de coacción por internet, este puede implicar diferentes penas. En un caso básico puede conllevar entre seis y veinticuatro meses de cárcel. En algunas ocasiones se pueden imponer también multas de 12 a 24 meses. El determinante que influirá a que el castigo sea de mayor o menor medida, son las consecuencias que tengan, por ejemplo si la coacción afecta a derechos fundamentales.

DELITOS DE ACOSO EN INTERNET

Además de las maneras que hay de amenazas, a través de internet es cada vez más común que se produzcan casos de acoso. Hablamos de acoso cuando o bien se persigue o se le insiste a una misma persona, se pone en contacto con ella sin su consentimiento o por último, si se utilizan sus datos personales en su contra. Básicamente una violación más de la libertad.

El acoso en sí ha existido siempre, pero el mundo de internet y mayoritariamente las redes sociales han destapado nuevas maneras de llevarlo a cabo. Estas son dos de las más comunes:

  • Por un lado, el ciberbullying es una de las modalidades que más preocupa dentro del internet. Tiene las mismas características que el bullying, básicamente nos estamos refiriendo al acoso escolar, producido por unos alumnos a otros. La peculiaridad del ciberbullying es como su propio nombre indica, que se lleva a cabo mediante la Red. Este factor provoca que tenga algunas características que el acoso escolar más tradicional no tiene. El más importante, es que en este caso el acosador puede mantener su identidad anónima, permitiendo llevar a cabo el abuso sobre otro compañero, que en algunas ocasiones incluye hasta amenazas.
  • Por otro lado, uno de los fenómenos que se ha visto potenciado por la época de internet es el acoso sexual. Con la aparición de conceptos nuevos como el sexting, que consiste en el envío consentido de fotografías íntimas entre dos personas que interactúan. Sin embargo, el colgar en la red fotos comprometidas, aunque el destinatario pueda ser la pareja o alguien aparentemente de confianza, expone al emisor al acoso escolar. Al fin y al cabo, se trata de información muy delicada y que pueda ser objeto de acoso.

La aparición de estas nuevas modalidades de acoso ha obligado a la ley a adaptarse y a regularlo, castigando estas acciones. En el caso del ciberacoso, España es de los pocos países de la Unión Europea en el que el acoso por redes puede incluso acarrear cárcel. Dependiendo del caso en concreto, el acosador que utiliza Internet para llevar a cabo dicha actividad puede enfrentarse hasta a 24 meses de prisión.

En el caso del acoso sexual, la divulgación de imágenes íntimas a terceras personas se ha incluido en el Código Penal recientemente. Concretamente, en el nuevo Apartado 7 del Artículo 197 dicta:

“Será castigado con una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquélla que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona.”

¿POR QUÉ CONTRATAR UN ABOGADO ESPECIALIZADO EN DELITOS INFORMÁTICOS?

Tal y como podemos comprobar, muchos de los delitos que atacan la libertad de las personas con internet de por medio, son prácticamente nuevos. De hecho, la mayoría son una nueva modalidad de delitos que ya existían anteriormente, como son el acoso, las amenazas y las coacciones. Sin embargo, cuando estas acciones se llevan a cabo a través de las redes sociales, por ejemplo, suele ocurrir que la víctima no sabe muy bien como defenderse, que derechos le amparan, ni a quien acudir.

Por este motivo, es bueno contactar con especialistas en este sector, que sepan que leyes protegen a quien sufre los delitos contra la libertad. Ante nuevas amenazas hay que poner nuevas soluciones y profesionales que se desenvuelvan en estas situaciones, que, por otro lado, serán cada vez más comunes en el futuro. En Gómez Rodriguez Abogados, contamos con la experiencia necesaria en delitos informáticos, con la capacidad de aportar la información que se precise y también la capacidad de defender sus derechos en la red. Ante cualquier duda contacte con nosotros y le ayudaremos.