Delitos de estafa

La estafa es un delito que ha existido toda la vida: se trata de engañar a alguien para conseguir algo, principalmente, dinero. De acuerdo con el Código penal: “cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren el engaño bastante para producir error en otro, introduciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno”.

LOS ELEMENTOS DE LA ESTAFA

Hay cuatro factores básicos que forman parte de un delito de estafa, a saber:

  • El engaño. Para estafar a alguien lo primero de todo es conseguir engañarle para que haga lo que deseamos. Se trata de toda acción realizada por parte del autor del delito para convencer a la víctima de algo. Busca provocar el error y el acto de disposición de la víctima.
  • El error: se da cuando el engaño surte el efecto deseado, es decir, que la víctima haya caído en la trampa.
  • El acto de disposición patrimonial: se genera el perjuicio en la víctima, ya sea perdiendo dinero o algún bien, pero siempre una disminución de su patrimonio.
  • Ánimo de lucro: tal y como menciona el Código Civil, para que se trate de una estafa debe obtener algo que le beneficie.

Es necesario que estos cuatro elementos se den, en caso contrario, no se trataría de un delito de estafa.

LA ESTAFA EN INTERNET

Con el surgimiento y el auge de las redes sociales, las estafas han aumentado notablemente. Antes era mucho más difícil, pues había que hacerlo prácticamente todo en persona. No obstante, con Internet todo esto es ahora mucho más fácil, ya que se puede hacer todo desde un ordenador o cualquier otro dispositivo.

Las estafas más comunes en Internet son las relacionadas con transferencias bancarias. Mucha gente se ha aprovechado a lo largo de los años engañando a los demás con diferentes historias bien tramadas. Por ejemplo, gente que supuestamente tenía una enfermedad muy grave y difícil de tratar que necesitaba una operación urgente en otro país y no disponía del dinero necesario; tratamientos muy caros para animales; o donaciones a ONG para ayudar a países en África que luego se quedaban en simples palabras.

Es muy probable que en algún momento de su vida le haya llegado un correo electrónico un poco sospechoso en el que le pedían dinero directamente y aseguraban que se utilizaría para una buena causa. También es muy común que le pidan el número de su cuenta bancaria para ingresarle una gran cantidad de dinero porque han recibido una herencia y por cualquier motivo no pueden guardarlo en su propia cuenta. Son diferentes formas de engañar a la gente para acceder a su cuenta o conseguir que hagan una transferencia.

CARTAS NIGERIANAS

Las Cartas Nigerianas son una forma muy común de estafa informática. Tal y como hemos mencionado, recibimos un correo de parte de un desconocido en el que solicita dinero por algún motivo, como, por ejemplo, porque vive en un pequeño país de África muy pobre y le gustaría que la víctima de la estafa le enviara una cantidad para ayudarlos. La víctima, queriendo realizar una buena obra, accede. Una vez enviado el dinero, el desconocido desaparece.

Otro ejemplo de Carta nigeriana es el que mencionábamos anteriormente: alguien depositó una gran cantidad de dinero en una cuenta bancaria, pero justo después sufrió un accidente y murió. El supuesto abogado de dicha persona se pone en contacto con un desconocido, la víctima, a la cual ha encontrado de forma totalmente aleatoria y casual. Se le asegura que, si colabora para recibir el dinero en su cuenta y luego se lo entrega al abogado, recibirá una parte. Supuestamente, para la víctima es todo gratis y se realizan numerosos contactos (por llamada y correo electrónico) entre ella y el abogado. No obstante, llega un momento en el que la víctima tiene que pagar unos impuestos, y así comienzan a sacarle dinero.

PHISING

El phishing es una de las formas de estafa informática más conocidas y extendidas. En este caso, no se pide que se transfiera el dinero directamente, sino que se engaña a la víctima para que revele información personal, tales como contraseñas, datos de tarjetas de créditos o de cuentas bancarias. Todo esto se hace a través de correos electrónicos o desde sitios web falsos.

¿Por qué funcionan? En este caso, el engaño no suele realizarse a través de un email de un desconocido, sino que se trata de una cuenta de correo que imita la de un banco o una empresa de telefonía. En ellos, se pide que se actualice alguna información de la cuenta o se perderá dinero. Todo esto puede desembocar en el robo o suplantación de identidad de la víctima, así como de su dinero en cuentas corrientes.

MALWARE

Por otro lado, existen aplicaciones que se instalan sin nuestro permiso al descargarnos otra voluntariamente. A veces nos piden permiso y nosotros se lo damos pensando que está relacionado con la aplicación principal que queremos y creemos que, si no lo aceptamos, no se instalará. Suelen ser supuestos antivirus o juegos. Estos programas suelen monitorizar la actividad del usuario e incluso acceder información que se encuentra en el dispositivo.

¿CÓMO EVITAR UNA ESTAFA INFORMÁTICA?

Desde Abogados Gómez Rodríguez queremos darle unos consejos para evitar caer en una estafa informática. Lo primero de todo es desconfiar de correos electrónicos de desconocidos en los que se nos ofrezca una gran oportunidad de ganar dinero o se nos pida algún dato personal, como contraseñas, documentos oficiales o datos de tarjetas de créditos y cuentas bancarias. Si se trata de un correo electrónico de un desconocido con algún archivo adjunto, lo mejor es no abrirlo. Tampoco se debe acceder a los enlaces que puedan contener dichos emails.

Asimismo, una buena forma de saber si el correo que hemos recibido es fraudulento, es fijarnos en la gramática y la ortografía. Normalmente, los textos suelen ser traducidos en páginas automáticas que no lo hacen correctamente. Si tiene faltas de ortografía o utiliza un vocabulario extraño, lo mejor es no fiarse.

LA ESTAFA EN LA LEY

El delito de estafa viene recogido en la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, el cual puede consultar haciendo click aquí. Asimismo, también es recomendable consultar la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. Puede verla aquí.