Gestión de derechos digitales

Con el desarrollo de la tecnología, la piratería y la protección de los derechos de autor son problemas que han aumentado para los autores y productores de contenidos y productos culturales. Internet y los programas informáticos han supuesto una vía para la difusión y reproducción ilegal de contenidos culturales.

¿QUÉ ES LA GESTIÓN DE DERECHOS DIGITALES?

La gestión de derechos digitales es un sistema para la protección de derechos de autor de contenidos digitales. El objetivo de la gestión de derechos digitales es evitar que se lleven a cabo diferentes acciones que se pueden realizar con los aparatos electrónicos y que no cumplen con los derechos de autor. Nos referimos a acciones como la difusión y la copia ilegal de contenidos digitales. En términos más coloquiales diremos que la gestión de derechos digitales tiene como objetivo evitar el “pirateo”.

Este tipo de restricción se conoce como DRM (digital rights management). El DRM es un sistema de protección de productos electrónicos que se utiliza principalmente para proteger los productos culturales que se venden y difunden a través de Internet y aparatos electrónicos (música, libros o cine).

La Ley de Propiedad Intelectual protege las creaciones originales, lo que se conoce como derechos de autor. Con la gestión de derechos digitales se crea un sistema que permite a los autores proteger este derecho en el ámbito digital.

¿CÓMO FUNCIONA LA GESTIÓN DE DERECHOS DIGITALES?

El autor de la obra se encarga de establecer una serie de restricciones que protejan su obra de delitos de difusión y copia ilegal de los contenidos por parte otras personas que buscan obtener beneficio económico.

Entre las acciones que se llevan a cabo para ejercer este control, se restringen diferentes acciones sobre determinados contenidos, evitando así que se pueda hacer un uso fraudulento de ellos y ayudando a proteger los derechos de autor. Por otra parte, se detecta quien accede a determinados contenidos y en qué condiciones lo hacen. Con el fin de proteger sus derechos, el autor de la obra determina todos los servicios que podrá disfrutar el usuario que compre un determinado producto digital a través de un dispositivo electrónico.

Uno de los productos que más hace uso del DRM es el libro electrónico. Los autores y productores de libros electrónicos se encargan de establecer una serie de restricciones para cada uno de los libros que se venden. El objetivo es proteger los derechos de autor, por ello las restricciones más comunes en los libros electrónicos están relacionadas con la prohibición de impresión del documento, copiarlo, modificarlo y traspasarlo a otros usuarios o dispositivos electrónicos. En el caso de préstamo y alquiler de libros en formato digital se limita el acceso a la obra a través del libro electrónico al tiempo determinado de préstamo.

El usuario paga por un producto concreto con unas acciones determinadas establecidas por el autor. En ningún caso el usuario podrá realizar con el producto acciones que no estén permitidas por las condiciones previamente establecidas. En general, en la compra de un libro electrónico, el usuario solo podrá acceder al libro a través del aparato mediante el cual ha hecho la compra. De esta forma, suele quedar prohibido que podamos pasar un libro a otra persona para que lo lea desde su propio dispositivo.

ASPECTOS LEGALES

El DRM es un sistema que se emplea para proteger los derechos de autor y evitar que se lleven a cabo acciones ilegales con productos culturales. En España los derechos de autor están protegidos por la ley. También están protegidos los derechos de autor en el ámbito digital. La violación de los derechos de autor de productos digitales está castigada por el Código Penal, donde se refuerzan los derechos de autor establecidos por la Ley de Propiedad Intelectual.

  • Código Penal.

Con respecto a la protección de derechos digitales, en el Código Penal se reflejan diferentes sanciones por el uso y la divulgación de determinados datos y contenidos de forma no autorizada.

Se castiga la reproducción, el plagio, la distribución, la comunicación pública y otras prácticas de obras literarias, artísticas o científicas, sin la autorización del autor. Además, en el ámbito digital se engloban otras acciones ilegales que también son castigadas. Es el caso de la facilitación del acceso a los contenidos mediante links de descarga con fines lucrativos y la fabricación, distribución, producción, importación, almacenamiento, ofrecimiento y comercialización de productos que incorporen contenido distintivo idéntico al producto original.

La reforma del Código Penal que entró en vigor el 1 de julio de 2015 afectó, entre otros, a los delitos informáticos y de protección de datos. Desde entonces, en el artículo 270 del Código Penal queda reflejado que se castigará a quien desarrolle o difunda herramientas que permitan saltarse el DRM con penas de prisión de seis meses a tres años.

«Será castigado también con una pena de prisión de seis meses a tres años quien fabrique, importe, ponga en circulación o posea con una finalidad comercial cualquier medio principalmente concebido, producido, adaptado o realizado para facilitar la supresión no autorizada o la neutralización de cualquier dispositivo técnico que se haya utilizado para proteger programas de ordenador o cualquiera de las otras obras, interpretaciones o ejecuciones en los términos previstos en los dos primeros apartados de este artículo».

En el mismo artículo 270 se hace referencia a la protección de los derechos de autor, protegido por la Ley de Propiedad Intelectual, en referencia a los contenidos digitales. En este caso, el Código Penal castiga con penas de hasta cuatro años de prisión por usar y divulgar contenidos ajenos sin autorización.

«La misma pena [hasta cuatro años] se impondrá a quien, en la prestación de servicios de la sociedad de la información, con ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto, y en perjuicio de tercero, facilite de modo activo y no neutral y sin limitarse a un tratamiento meramente técnico, el acceso o la localización en Internet de obras o prestaciones objeto de propiedad intelectual sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos o de sus cesionarios, en particular ofreciendo listados ordenados y clasificados de enlaces a las obras y contenidos referidos anteriormente, aunque dichos enlaces hubieran sido facilitados inicialmente por los destinatarios de sus servicios».

La protección de derechos de autor que se desarrollan en el Código Penal parte del castigo a todo aquel que pretenda obtener un beneficio económico en perjuicio de un tercero, mediante cualquier acción que pueda realizar a partir de una obra ajena.

IMPORTANCIA DE LA GESTIÓN DE DERECHOS DIGITALES

La gestión de derechos digitales es un aspecto importante para los autores de contenidos digitales. Para hacer un uso adecuado de las restricciones que se llevan a cabo en el DRM, es necesario conocer todos los detalles que rodean a este proceso. Hay que analizar donde hacemos uso del DRM, que tipo de restricciones establecemos y cuáles son las condiciones legales de aplicar el DRM en productos digitales.

Como hemos comentado, la gestión de derechos digitales tiene una finalidad de protección contra delitos contra los derechos de autor y, quien lo vulnera, se expone a diferentes penas. Por ello, se recomienda consultar todos los detalles de la gestión de derechos digitales con abogados especializados en delitos informáticos.